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Laurel: propiedades, uso, contraindicaciones

El laurel (Laurus nobilis) es una planta de la familia Lauraceae. Útil en caso de malestar estomacal y cólicos, se utiliza para tratar la fiebre y la tos. Descubrámoslo mejor.

Su propiedad, propiedad y uso

Propiedades del laurel

Las hojas y las bayas de laurel contienen en diferente porcentaje un aceite esencial, (las primeras contienen del 1 al 3% de aceite esencial, mientras que las segundas contienen hasta el 10%), formado por geraniol, kineol, eugenol, terpineol, fellandrene, eucalyptol, pinene, con propiedades aperitivas, es decir, estimulantes del apetito, digestivas y carminativas. Por esta razón, los laureles se utilizan comúnmente para aliviar los cólicos, las molestias estomacales, para promover la digestión y para ayudar a expulsar gases del sistema gastrointestinal, en presencia de meteorismo o aerofagia.

Tanto las hojas como las bayas ejercen una acción diaforética, útil para estimular la sudoración, en caso de fiebre y gripe; y expectorante, indicado para eliminar el catarro bronquial y en caso de tos.

En el uso externo, las bayas frescas se utilizan para preparar la oleolita de laurel, o aceite laurinado, con efecto antiinflamatorio, hemostático y astringente, extremadamente eficaz para aliviar reumatismos, artritis, dolores musculares o para facilitar la reanudación del uso de las articulaciones después de yesos, contra traumas de diversa naturaleza, equimosis y hematomas.

Por último, el ácido láurico contenido en las hojas tiene propiedades repelentes naturales contra insectos y parásitos.

Modos de uso

USO INTERNO

1/2 cucharadita de polvo en 1 cucharadita de miel

En un mortero de madera, o mejor si se trata de un mortero de piedra, triturar un puñado de bayas perfectamente secas hasta que estén pulverizadas, y luego colocarlas en un frasco de vidrio con cierre hermético. El polvo así obtenido es un remedio eficaz contra la gripe, la tos, el resfriado y la fiebre.

– INFUSOS: 3-5 hojas de laurel, 1 taza de agua

Verter la hoja de laurel en el agua hirviendo y apagar el fuego. Tapar y dejar en infusión durante 10 min. Filtrar la infusión y beber la infusión para promover la digestión, especialmente para aquellos con problemas de fermentación, ayuda en casos de inapetencia, combate el dolor de estómago y la gripe.

USO EXTERNO

ACEITE DEL SEÑOR: 50 gr. de polvo de bayas de laurel, 250 ml. de aceite de oliva.

Poner el polvo en un frasco de vidrio con tapa hermética, verter el aceite de oliva y cerrar el frasco, teniendo cuidado de volver a ponerlo en el fuego, cerca de la estufa o del radiador durante 30 días, agitándolo todos los días. Después, no todo se filtra, sino sólo lo suficiente para su uso inmediato, y el resto se deja en el recipiente, para que el polvo siga transmitiendo los principios activos liposolubles al aceite. Su uso está indicado para masajes benéficos o envolturas sobre moretones, esguinces, dolores reumáticos, articulares y musculares.

También se puede aplicar en el pecho y la espalda para la bronquitis aguda y los ataques de tos.

Unas gotas de aceite de laurel y un puñado de hojas en el agua permiten obtener un baño fragante y revitalizante, beneficioso en estados de fatiga de origen nervioso y dolores de cabeza.

Contraindicaciones

No existen contraindicaciones particulares en el uso y consumo del laurel y su aceite esencial. El uso continuado puede resultar en dermatitis por contacto en individuos susceptibles.

Descripción de la planta

Arbusto espeso, o arbusto perenne, con tallo erecto y corteza de color verde negruzco, común en las zonas mediterráneas donde crece de forma silvestre. Las hojas, ovaladas, son de color verde oscuro, coriáceas y muy perfumadas; la página superior es brillante de color verde intenso, la inferior es opaca. El laurel es una planta dioica, es decir, hay ejemplares machos y hembras. Las flores de color amarillo claro forman una inflorescencia de paraguas y aparecen en primavera. Los frutos son drupas negras y brillantes (cuando maduran) con una sola semilla.

El hábitat del laurel

Ampliamente extendido a lo largo de las zonas costeras septentrionales del Mediterráneo, desde España hasta Grecia y en Asia Menor, en Italia crece espontáneamente en las zonas centro-sur y a lo largo de las costas: mientras que se cultiva en las regiones septentrionales.

Notas históricas

Los griegos pensaban que sus hojas tenían el poder de transmitir el don de la adivinación, para evitar la mala suerte y las enfermedades contagiosas. En Delfos, hogar del oráculo de Apolo, los sacerdotes del dios y la piedad masticaban o quemaban hojas de laurel para establecer comunicación con los dioses y dormían en “colchones” hechos de capas de sus ramitas, para promover sueños premonitorios.

En el mito contado por Ovidio en sus Metamorfosis, la ninfa Daphne, cuyo nombre significa “laurel“, fue el primer amor del dios Apolo. La joven, para escapar del cortejo de Dios, fue transformada por su madre Gaea en una planta de laurel. El dios, ahora impotente, decidió honrar esta planta haciéndola siempre verde y haciéndola sagrada para él. A partir de ese momento, los hombres la usarían como símbolo de gloria, para ser colocada sobre las cabezas de los mejores héroes, genios y sabios, capaces de exaltar hazañas.

Incluso en Roma se consideraba el signo del triunfo, hasta el punto de que los generales victoriosos llevaban una corona hecha de ella con su follaje, cuando se celebraban en el Capitolio. Se dice, de hecho, que fue el propio Júpiter quien lo donó al César para celebrar las victorias del emperador.

Durante mucho tiempo se utilizó Lauro como remedio contra la peste, mientras que, en la Edad Media, las hojas de laurel se consideraban un remedio natural adecuado para regular el ciclo menstrual.

El jabón de Alepo está elaborado a base de aceite de laurel, típico de Siria y, más concretamente, de la ciudad de Alepo, de la que toma su nombre, especialmente indicado para pieles delicadas y para aquellos que sufren de alergias e intolerancias a perfumes y otros aditivos que se encuentran habitualmente en los detergentes para la higiene personal.

La difusión y el amplio uso que se hace de él en la cocina siciliana han llevado al laurel a ser incluido en la lista de productos alimenticios tradicionales italianos (P.A.T.), y por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Bosques (Mipaaf) como un producto típico siciliano.

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